Pasear con tu amigo de cuatro patas es siempre una pequeña aventura. Pero a veces, puede convertirse en una auténtica búsqueda con la pregunta: «¿Qué estás masticando ahora?». Es una escena familiar: tu perro, perfectamente educado, de repente empieza a masticar hierba con gran apetito, a escarbar en busca de «manjares» o, lo más desagradable, a mostrar interés por los excrementos. Esta es una situación común que preocupa a muchos dueños. ¿Por qué nuestras mascotas recurren a estos extraños «manjares» y deberíamos alarmarnos? Profundizamos en este tema y mucho más en Tvaryny.
Comer objetos no comestibles tiene un nombre científico: pica (o apetito depravado). Puede ser tanto un hábito inofensivo como una señal de problemas graves de salud o comportamiento. Nuestra tarea es aprender a distinguir estas señales y reaccionar correctamente ante ellas.
¿Por qué mi perro come hierba?
Comer hierba es la forma más común de pica. Existen muchas teorías, desde las populares hasta las científicas. Vamos a desgranar qué hay de verdad y qué de mito.

Razones comunes por las que los perros comen hierba
- Comportamiento instintivo. Los ancestros salvajes de los perros, los lobos, obtenían fibra vegetal al comer el estómago de sus presas herbívoras. Los perros modernos podrían haber heredado este instinto para complementar su dieta.
- Deficiencia de nutrientes. Esta es una de las teorías clave. Si la dieta de un perro carece de fibra, vitaminas o minerales, puede buscarlos instintivamente en la hierba. La fibra es esencial para una digestión normal y el peristaltismo intestinal.
- Aburrimiento o estrés. Así como las personas se muerden las uñas, los perros pueden masticar hierba por aburrimiento, ansiedad o simplemente para llamar la atención de su dueño. Si tu perro solo lo hace en tu presencia, quizás le falten juegos y actividad.
- Problemas estomacales. A veces, los perros comen hierba para inducir el vómito y aliviar el malestar estomacal. Si tu perro vomita regularmente después de comer hierba, es motivo para consultar a un veterinario.
- Simplemente les gusta el sabor. Sí, todo puede ser mucho más simple. A algunos perros simplemente les gusta el sabor y la textura de la hierba fresca de primavera.
Mito vs. Realidad: Desmontando creencias populares
Mito: Los perros comen hierba EXCLUSIVAMENTE para vomitar.
Realidad: Los estudios demuestran que menos del 25% de los perros vomitan regularmente después de comer hierba, y solo alrededor del 10% muestran signos de malestar antes de hacerlo. Para la mayoría, no está relacionado con la limpieza del estómago.
¿Qué hacer si tu perro come hierba?
- Analiza su dieta. Asegúrate de que el alimento de tu mascota sea equilibrado y contenga suficiente fibra. Quizás sea recomendable consultar con un veterinario o nutricionista sobre un cambio de pienso.
- Aumenta la actividad física y mental. Ofrécele a tu perro nuevos juguetes, rompecabezas interactivos, enséñale comandos. Pasea más y juega a juegos activos. Un perro cansado y satisfecho es menos propenso a buscar distracciones dudosas.
- Vigila la seguridad. No permitas que tu perro coma hierba cerca de carreteras o en céspedes tratados con productos químicos (pesticidas, herbicidas). Esto puede provocar una intoxicación grave.
¿Cuándo debes acudir al veterinario de inmediato?
Aunque comer hierba suele ser inofensivo, hay síntomas que no se pueden ignorar. Llama al veterinario inmediatamente si, además de comer hierba, observas:
✅ Vómitos frecuentes o continuos;
✅ Diarrea o estreñimiento;
✅ Pérdida de apetito por la comida habitual;
✅ Letargo, apatía;
✅ Signos de dolor abdominal (el perro gime, no permite que le toquen el abdomen).
¿Por qué mi perro come tierra, piedras o arena?
Si bien comer hierba puede considerarse un comportamiento relativamente normal, el interés por la tierra, la arcilla, las piedras o la arena es un síntoma más grave, conocido como geofagia (un tipo de pica). Este hábito no debe ignorarse.

Posibles razones por las que los perros comen tierra
- Anemia y deficiencia de minerales. Esta es la causa médica más común. El perro come tierra, intentando compensar instintivamente la falta de hierro, calcio y otros minerales en el cuerpo. La tierra, especialmente la arcilla, puede contener estos elementos.
- Problemas gastrointestinales. El dolor, la inflamación, la gastritis o incluso la presencia de un cuerpo extraño en el estómago pueden inducir al perro a comer tierra para aliviar su condición.
- Síndrome de malabsorción. Es una condición en la que el cuerpo no puede absorber adecuadamente los nutrientes de los alimentos. El perro come suficiente, pero permanece «hambriento» a nivel celular.
- Trastornos del comportamiento. Al igual que con la hierba, esto puede ser el resultado de aburrimiento, estrés o un trastorno obsesivo-compulsivo.
¿Qué peligros conlleva comer tierra y qué hacer?
Comer tierra es mucho más peligroso que comer hierba. Esto amenaza con:
- Infección por parásitos (gusanos), cuyos huevos se encuentran en el suelo.
- Envenenamiento por toxinas, pesticidas, fertilizantes.
- Daño dental al intentar masticar piedras.
- Obstrucción intestinal si el perro traga una piedra, una rama o una gran cantidad de arena. Esta condición es mortal y requiere cirugía inmediata.
La solución aquí es inequívoca: si notas que tu perro come tierra sistemáticamente, es necesario acudir urgentemente a la clínica veterinaria. El veterinario solicitará análisis de sangre para comprobar la presencia de anemia y deficiencia de minerales, y también podría recomendar una ecografía abdominal. No intentes resolver este problema por tu cuenta con suplementos vitamínicos sin consultar a un especialista.
El hábito más desagradable: ¿por qué mi perro come excrementos?
Comer heces, o coprofagia, es quizás el hábito más asqueroso y preocupante para un dueño. Aunque para nosotros es absolutamente inaceptable, en el mundo canino tiene su explicación.

Causas de la coprofagia en perros
- Causas conductuales e instintivas:
- Instinto maternal: Las perras comen las heces de sus cachorros para mantener limpio el «nido». Algunos perros adultos conservan este hábito.
- Imitación: Los cachorros pueden copiar el comportamiento de su madre u otros perros.
- Miedo al castigo: Si se ha castigado al perro por hacer sus necesidades en un lugar indebido, puede empezar a comer excrementos para ocultar las «pruebas».
- Búsqueda de atención: El perro rápidamente entiende que este comportamiento provoca una reacción en ti, y puede repetirlo para llamar la atención.
- Causas médicas:
- Falta de enzimas o mala absorción de alimentos: Si la comida no se digiere bien, quedan nutrientes en los excrementos, lo que los hace atractivos para el perro.
- Parásitos: Los gusanos absorben una parte significativa de los nutrientes, obligando al perro a buscar fuentes adicionales de alimento.
- Algunas enfermedades: La diabetes, los problemas de tiroides, el síndrome de Cushing pueden aumentar el apetito y conducir a la coprofagia.
Guía paso a paso: ¿cómo evitar que tu perro coma excrementos?
Combatir la coprofagia requiere paciencia y un enfoque integral. Qué hacer si tu perro come excrementos:
- Paso 1: Visita al veterinario. Antes que nada, descarta las causas médicas. Realiza análisis de heces para detectar parásitos y análisis de sangre para revisar el estado general de salud.
- Paso 2: Optimización de la alimentación. Cambia a tu perro a un alimento de alta calidad y fácil digestión. A veces, ayuda añadir suplementos enzimáticos especiales a su dieta (¡solo bajo prescripción médica!), que mejoran la digestión.
- Paso 3: Máxima higiene. El método más eficaz es evitar que el perro tenga acceso al «objeto de deseo». Limpia inmediatamente sus necesidades en el jardín y durante los paseos. Mantén el arenero del gato en un lugar inaccesible.
- Paso 4: Corrección del comportamiento durante el paseo. Pasea a tu perro exclusivamente con correa. Enséñale la orden «¡No!» o «¡Deja eso!». Tan pronto como el perro intente coger algo del suelo, da la orden y tira suave pero firmemente de la correa. Cuando el perro obedezca, elógialo generosamente y dale una golosina.
- Paso 5: Uso de productos específicos. Existen suplementos alimenticios que hacen que el sabor de las heces sea poco atractivo. También puedes intentar añadir trozos de piña o calabacín a la comida del perro; cambian el olor y el sabor de las heces. La eficacia de estos métodos es individual.
- Paso 6: Mantén la calma. No grites ni castigues a tu perro si lo pillas «in fraganti». Esto puede aumentar el estrés y reforzar el comportamiento no deseado. Es mejor limpiar en silencio y estar más atento la próxima vez.
«La coprofagia es un problema donde la prevención y el manejo juegan un papel clave. Es más fácil evitar que el hábito se asiente que corregirlo después. Una supervisión atenta durante los paseos, una dieta adecuada y la consulta oportuna con el veterinario son los tres pilares del éxito.»
Conclusiones: atención y cuidado, la mejor medicina
El comportamiento alimentario inusual de tu mascota no es motivo de pánico, sino una llamada a la acción. En la mayoría de los casos, cuando el perro come hierba, es un hábito inofensivo que puede corregirse con un cambio en la dieta o un aumento de la actividad. Sin embargo, el interés por la tierra o los excrementos es siempre una «bandera roja» que requiere la consulta con un especialista.
La tarea principal del dueño es ser un observador atento. Analiza cuándo y en qué circunstancias surge el comportamiento no deseado, y no dudes en buscar ayuda de veterinarios y etólogos. Tu amor, paciencia y un enfoque responsable ayudarán a mantener la salud y el bienestar de tu amigo de cuatro patas durante muchos años.
