Clumber Spaniel

By tvaryny
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En resumen El más pesado y pausado de los spaniels ingleses: tranquilo, silencioso y digno en casa, callado y metódico en el campo. El Kennel Club incluye al clumber entre las razas nativas vulnerables de Gran Bretaña: en 2025 se registraron 160 perros. Necesita ejercicio moderado, control del peso y una atención cuidadosa a ojos, orejas y articulaciones.
ApartamentoNiñosGatosOtros perrosPrincipiantes
Parámetros
AlturaMachos 46–51 cm · hembras 43–48 cm
PesoMachos 29,5–34 kg · hembras 25–29,5 kg
Esperanza de vidaunos 12 años
Grupo FCI8 · sección 2 (spaniels)
OrigenReino Unido
Tamaño
Altura a la cruz Machos 46–51 cm · hembras 43–48 cmPeso Machos 29,5–34 kg · hembras 25–29,5 kg
Valoraciones · 12 · Dataset
FamiliaNiñosPrincipi.Adiestra.EnergíaSaludMudaBabeoLadridoApartame.ClimaInstinto.
Valoraciones exactas
Familia4.5
Niños4.5
Principiantes3.5
Adiestramiento3.0
Energía2.5
Salud2.5
Muda3.5
Babeo3.5
Ladrido2.5
Apartamento3.0
Clima3.0
Instinto caza3.5
Problemas de salud
Alimentación

El clumber spaniel (Clumber Spaniel) es el más pesado y el más pausado de todos los spaniels ingleses: un perro largo, bajo y blanco, de cabeza maciza y de modales sorprendentemente silenciosos. Trabaja sin hacer ruido, a su propio ritmo medido, y en casa se transforma en un compañero sereno y digno, profundamente unido a su familia. Es además una de las pocas razas cuya rareza no es una figura retórica, sino que tiene una definición oficial y una cifra exacta: el Kennel Club británico incluye al clumber en la lista de razas nativas vulnerables. Descubre más en Tvaryny.

Clumber Spaniel

El estándar de la FCI describe al clumber con tres palabras inglesas —«stoical, great-hearted, highly intelligent»: estoico, de gran corazón, sumamente inteligente— y añade una definición que no aparece en la descripción de ningún otro spaniel: a silent worker with an excellent nose, «un trabajador silencioso con un olfato excelente». Lo que históricamente se valoró en esta raza fue el silencio, no la velocidad. El mismo documento advierte de manera explícita que la raza se ha vuelto más pesada con el tiempo y que los aficionados deben vigilar que ese peso no acabe traduciéndose en debilidad del tren posterior.

Historia y origen: qué se sabe de verdad y qué es relato heredado

Solo un punto está fuera de toda discusión: el nombre procede de la finca de Clumber Park, en Nottinghamshire, residencia de los duques de Newcastle. Todo lo demás es terreno de relatos transmitidos, y es justo ahí donde las páginas dedicadas a la raza suelen alejarse más de las fuentes.

La versión más difundida dice así: el duque francés de Noailles, para salvar su jauría del vendaval de la Revolución francesa, envió sus mejores perros a Inglaterra. La repiten decenas de publicaciones y, hace poco, hasta la introducción de un artículo genético revisado por pares. El problema es que la fuente impresa más antigua dice otra cosa.

En el libro de William Barker Daniel Supplement to the Rural Sports (Londres, 1813), en la página 684, se afirma que unos spaniels le fueron regalados a un antepasado del duque cuando este se encontraba en Francia (when in France), y que quien se los regaló fue el duque de Noailles. La dirección del viaje es, por tanto, la contraria a la del relato habitual: no se evacuó una jauría hacia Inglaterra, sino que un aristócrata inglés recibió los perros estando en Francia. En esa frase no hay ni revolución ni fecha. Los autores británicos posteriores del siglo XIX remiten precisamente a Daniel: Vero Shaw (1881) lo cita de forma directa, y Rawdon Lee (1893) sitúa el episodio «probably about the middle of the eighteenth century», hacia mediados del siglo XVIII, es decir antes de la Revolución, y añade que en la propia Francia no consiguió seguirles el rastro a los clumbers.

Lo más llamativo es que la voz más escéptica sobre esta historia no es la de un crítico externo, sino la del club británico de la raza. En su ensayo histórico, el club califica el relato de la huida de la Revolución como «wonderful (but fanciful) story» —una historia maravillosa, pero fantasiosa— y añade una afirmación comprobable: «There is no mention in either of the Dukes’ papers to any gift or sale being made», es decir, que en los papeles de ninguno de los dos duques figura mención alguna de un regalo ni de una venta. Según la versión del club, lo único que se sabe con certeza es que en la década de 1760 llegaron a Clumber Park perros procedentes del continente, sin que Francia aparezca mencionada de forma específica.

La cronología aporta un argumento más. La prueba visual que más se cita es el cuadro de Francis Wheatley The Return from Shooting, fechado en 1788, es decir, pintado antes del inicio de la Revolución francesa. El club de la raza señala, además, que a los tres spaniels representados en él se los describía como «Springers or Cock-flushers» y no como clumbers, de modo que el cuadro habla más bien de la antigua presencia de spaniels pesados en aquellas fincas que de una raza concreta.

El propio estándar de la FCI formula el origen con una prudencia deliberada: los clumbers, según se dice (are said to), llegaron en primer lugar de Francia hace más de doscientos años, y a Gran Bretaña los trajo el duque de Newcastle, que fue quien los crió en Clumber Park. El registro presenta el episodio, pues, como relato y no como hecho establecido, y esa es la fórmula más honesta de cuantas están disponibles.

En cuanto al favor de la realeza, al clumber se lo vincula con el príncipe Alberto y con Eduardo VII. Estas afirmaciones las repiten de forma concordante tanto el club como los registros, pero todas ellas se presentan sin remitir a una fuente de archivo. Conviene, por tanto, cierta cautela: se trata de una tradición descriptiva sólida de la raza, no de un episodio documentado.

Estándar de la raza: dos registros, dos conjuntos de cifras distintos
Retrato de un Clumber Spaniel

Este es el punto más importante de la página, porque es de aquí de donde salen esos rangos «fusionados» sin sentido que acaban después en los manuales. La razón es sencilla: la FCI y el AKC describen al clumber de manera distinta, y no solo en las cifras, sino en el propio conjunto de medidas que recogen.

El estándar FCI n.º 109 (grupo 8, sección 2 —spaniels—; edición vigente del 13 de octubre de 2010) fija únicamente el peso y no establece altura alguna. Peso ideal: machos de 29,5 a 34 kg y hembras de 25 a 29,5 kg. El Kennel Club británico, cuyo estándar está en el origen del documento de la FCI, da el mismo peso con su equivalente imperial y tampoco indica la altura.

El AKC estadounidense, en cambio, fija tanto la altura como el peso, y su límite superior de peso es notablemente más alto: machos de 70 a 85 libras y hembras de 55 a 70 libras; altura ideal de 18 a 20 pulgadas en los machos y de 17 a 19 pulgadas en las hembras.

ParámetroFCI n.º 109 / Kennel ClubAKC
Peso, machos29,5–34 kg70–85 libras (aprox. 32–39 kg)
Peso, hembras25–29,5 kg55–70 libras (aprox. 25–32 kg)
Altura a la cruz, machosno establecida18–20 pulgadas (aprox. 46–51 cm)
Altura a la cruz, hembrasno establecida17–19 pulgadas (aprox. 43–48 cm)
La conversión a unidades métricas es nuestra; los registros publican exactamente las unidades que aparecen en cada columna.

La conclusión práctica para el lector es simple. Rangos del tipo «25–39 kg» o «43–51 cm» no pertenecen a ningún estándar: aparecen cuando el límite inferior se toma de la línea de las hembras de un registro y el superior de la línea de los machos de otro. En el clumber, la altura y el peso del macho y de la hembra son distintos, y reducirlos a una sola cifra es incorrecto.

Conviene señalar aparte que el propio estándar de la FCI deja constancia de un cambio histórico: la raza se ha vuelto más pesada aproximadamente desde la década de 1950 y, aunque el límite superior para los machos está fijado en 34 kg, hay ejemplares que lo superan. Dicho de otro modo, la discrepancia entre las cifras británicas y las estadounidenses no es un error de uno de los dos registros, sino el reflejo de una deriva real del tipo.

En cuanto al color, el estándar establece una jerarquía que a menudo se simplifica: se prefiere el cuerpo blanco liso con marcas limón, mientras que las marcas naranjas están permitidas. Es decir, el limón es la variante preferente y no una alternativa equivalente. Se admiten marcas discretas en la cabeza y el hocico moteado. El Kennel Club enumera como combinaciones estándar «limón y blanco», «naranja y blanco» y sus reflejos invertidos.

Aspecto generalEquilibrado, de osamenta fuerte, activo, con expresión pensativa; la impresión de conjunto es de fuerza.
CabezaGrande, cuadrada, de longitud media, sin exageraciones.
OrejasGrandes, en forma de hoja de parra, colgando hacia delante.
CuerpoLargo, pesado, de inserción baja; tren posterior muy potente.
PelajeAbundante, pegado al cuerpo, sedoso y liso; buenos flecos en patas y pecho.
MovimientoRectilíneo por delante y por detrás, con un impulso desenvuelto.
Según el texto del estándar FCI n.º 109.

A simple vista, el clumber es bastante más macizo y más bajo que el field spaniel, mucho más ligero, y es justamente ese par de razas el que más se confunde en los manuales, junto con el sussex spaniel.

Carácter y temperamento: una calma que no conviene confundir con pereza

El estándar describe el temperamento del clumber de forma coherente: equilibrado, fiable, bondadoso y digno, «más distante que otros spaniels» (more aloof than other Spaniels), sin la menor inclinación a la agresividad. Es un caso poco frecuente en el que un documento oficial recoge exactamente el rasgo que señalan los propietarios: reserva ante los desconocidos, sin desconfianza y sin nerviosismo.

En casa es, en efecto, un perro muy silencioso. El clumber duerme mucho, ronca a menudo, no corretea sin rumbo y casi no ladra sin motivo. Por eso a veces se lo describe como un perro «de sofá», lo cual resulta inexacto: en el campo se enciende otro modo de funcionamiento, concentrado, tenaz y metódico. A diferencia del welsh springer spaniel, más enérgico, el clumber trabaja más despacio, pero repasa la maleza densa con una minuciosidad extraordinaria.

Con los niños, los clumbers suelen mostrarse pacientes y tiernos; con otros perros y con los gatos conviven bien, sobre todo si han crecido juntos. Como perro guardián prácticamente no sirve: es demasiado afable para ese papel, aunque su tamaño y su voz grave pueden funcionar como elemento disuasorio.

Un rasgo doméstico importante es la costumbre de llevar algo en la boca. Los clumbers recogen juguetes, palos y zapatillas y se los «regalan» a sus dueños y a las visitas. No es un problema de conducta, sino una manera propia de la raza con la que resulta más sencillo convivir que pelearse.

Ventajas y desventajas de la raza clumber spaniel

La ficha que abre esta página resume en dos columnas lo que el clumber ofrece y lo que exige. Merece la pena explicar aquí cómo se leen esas columnas, porque casi ninguna de sus líneas funciona por separado: la mayoría son la misma característica vista desde dos lados.

La calma doméstica, por ejemplo, es lo que más atrae de la raza y a la vez lo que más se malinterpreta. Un perro que pasa durmiendo buena parte del día parece la mascota ideal para un piso pequeño, hasta que se descubre que ese mismo perro necesita salir todos los días, que suelta pelo durante los doce meses del año y que su tamaño ocupa un pasillo entero. La consecuencia práctica es que el clumber encaja bien con quien lleva una vida tranquila y regular, y encaja mal con quien busca un compañero deportivo o pasa fuera de casa jornadas muy largas.

Con la independencia ocurre algo parecido. La misma cabeza que sopesa las órdenes antes de obedecerlas es la que permite al perro trabajar solo en la maleza durante horas. Quien espere una obediencia inmediata acabará frustrado; quien disfrute negociando con un perro que piensa encontrará la raza gratificante. Y la rareza, que suena a exclusividad, se traduce en la práctica en listas de espera, en desplazamientos largos hasta el criadero y en la necesidad de saber qué documentación pedir, un asunto al que dedicamos el apartado de salud.

Queda un punto que no se resuelve ni con paciencia ni con costumbre: el conjunto de problemas de salud propios de la raza está bien documentado. Y esa documentación es, en realidad, la buena noticia, porque significa que se puede preguntar, comprobar y comparar antes de decidir, en lugar de confiar en la suerte. Quien no esté dispuesto a hacer esas preguntas haría bien en pensárselo dos veces antes de elegir esta raza.

Cuidado y aseo: orejas, ojos y peso bajo control diario
Clumber Spaniel — Cuidado y aseo: ¿cómo mantener su aspecto aristocrático?

Las prioridades del cuidado del clumber no hay que adivinarlas: el Kennel Club británico enumera de forma explícita aquello a lo que los jueces deben prestar especial atención en esta raza concreta. El clumber está clasificado en la categoría 2 de Breed Watch, definida como el grupo de «razas con problemas de salud visibles, vinculados a exageraciones de la construcción, que requieren una atención y un seguimiento más estrechos».

La lista de puntos de atención para el clumber consta de cuatro apartados, y cada uno de ellos es, en la práctica, una casilla de la revisión diaria del propietario:

  • párpados que no están en contacto normal con el globo ocular, vueltos hacia dentro o hacia fuera;
  • irritación evidente de los oídos;
  • exceso de peso;
  • construcción incorrecta del tren posterior o movimiento posterior deficiente.

Orejas. Las orejas grandes, pesadas y pegadas a la cabeza se ventilan mal, y ese es el ambiente ideal para una inflamación. Revísalas cada semana en busca de enrojecimiento, mal olor o exceso de cera, límpialas con cuidado con una loción adecuada y comprueba que se sequen después del baño o de nadar.

Ojos. Por las particularidades de la construcción de los párpados, los ojos requieren una inspección diaria. El estándar, por cierto, señala expresamente que un tercer párpado visible no se considera un defecto: hay que fijarse, por tanto, en el enrojecimiento, las secreciones y los signos de irritación, y no en la mera visibilidad de esa membrana.

Pelaje. El clumber suelta pelo durante todo el año y, en los períodos estacionales, de forma abundante. Un cepillado de 2 a 3 veces por semana —a diario durante la muda— retira el pelo muerto y previene los enredos. El baño, según haga falta, normalmente una vez cada 1 o 2 meses. El pelo que crece entre las almohadillas y en el conducto auditivo se retira con cuidado.

Dientes y uñas. Cepillado dental de 2 a 3 veces por semana con pasta específica para perros; las uñas se cortan una vez al mes o cuando haga falta.

Adiestramiento y socialización del clumber spaniel

Los clumbers son inteligentes y tienen buena memoria, pero no pertenecen al grupo de perros que ejecutan una orden por el simple hecho de ejecutarla. Primero sopesan qué van a sacar de ello, y por eso solo funciona el refuerzo positivo: elogio, premio, juego. Los métodos duros destruyen el vínculo y no dan resultado.

Conviene que las sesiones sean cortas y constantes. La raza es más autónoma a la hora de tomar decisiones que, por ejemplo, el pastor de los Pirineos de cara lisa, acostumbrado a cooperar estrechamente con la persona. La socialización temprana resulta de importancia crítica: desde cachorro, presenta al clumber a personas distintas, a sonidos, a superficies y a otros animales.

En cuanto al ejercicio, el Kennel Club orienta hacia una hora de movimiento al día aproximadamente. Pero aquí hay una advertencia propia de la raza que no existe en la mayoría de las demás: en el clumber están documentados dos trastornos hereditarios que se manifiestan precisamente con el esfuerzo (más abajo, en detalle). Por eso los entrenamientos intensos «hasta el agotamiento» están fuera de lugar, y cualquier episodio de debilidad repentina, de descoordinación o de colapso después del ejercicio es motivo para acudir de inmediato al veterinario, y no para «dejar que el perro descanse y olvidarse del asunto».

Salud: programas oficiales de pruebas, genética y rareza
Alimentación: el control del peso como parte del cuidado articular
Datos curiosos sobre el clumber spaniel
Clumber Spaniel blanco con manchas naranjas

Una rareza con definición oficial. El Kennel Club mantiene una lista de razas nativas vulnerables de Gran Bretaña e Irlanda: son las razas con menos de 300 inscripciones al año; aparte existe una lista «at watch» para las razas con entre 300 y 450 inscripciones. El clumber spaniel figura precisamente en la primera, la de las vulnerables.

Las cifras. Según la estadística oficial de inscripciones, en 2025 se registraron en Gran Bretaña 160 clumbers. A lo largo de la década, el indicador osciló entre 155 en 2024 y 285 en 2021, de modo que la raza se mantiene de forma estable muy por debajo del umbral de 300 y no da señales de salir de esa categoría.

No es el más raro de su propia compañía. En esa misma lista de razas vulnerables figuran también parientes del clumber: el field spaniel, con 48 inscripciones en 2025, es decir, tres veces más escaso todavía.

El cazador silencioso. La fórmula «a silent worker with an excellent nose» no es un epíteto publicitario de los propietarios, sino una expresión literal del estándar de la FCI. El clumber trabaja en silencio, algo que históricamente se valoró en la caza en el sotobosque denso.

El más pesado de los spaniels. La comparación de los estándares lo confirma: ningún otro spaniel tiene un límite superior de peso de 34 kg. Sus parientes más próximos son notablemente más ligeros: los sussex spaniels, de complexión parecida, se mantienen bastante más compactos.

Una raza como modelo científico. La descripción de la deficiencia de PDP-1 en el clumber tuvo importancia mucho más allá de la cinología: los autores señalaron de forma explícita que el modelo canino permite estudiar las consecuencias de la alteración en la regulación del complejo de la piruvato deshidrogenasa, algo que la mutación humana conocida en aquel momento no permitía.

Preguntas frecuentes sobre la raza (FAQ)

Las respuestas breves a las dudas más habituales —la vida en un piso, la muda, la necesidad de ejercicio, la dificultad del adiestramiento, la esperanza de vida y el porqué del estatus de raza rara— están recogidas en la ficha que abre esta página. Vale la pena añadir aquí lo que unas respuestas cortas no pueden contener: cómo se comprueba, en una conversación real, aquello que un criador afirma.

La pregunta útil no es «¿están bien de salud los padres?», sino «¿qué pruebas les han hecho y qué resultado exacto dieron?». En las caderas, un certificado por sí solo dice poco: lo que informa es la puntuación, y el punto de referencia lo da el propio programa británico, que aconseja no alejarse por arriba de la mediana de cinco años de la raza. En el EIC y en la PDP-1 lo que existe es un estado documentado —libre, portador o afectado—, y ver ese estado por escrito para ambos progenitores dice más que cualquier descripción general de la línea.

La segunda pregunta que separa una conversación seria de un folleto es qué se hace con los portadores. La respuesta correcta puede sorprender, porque no es «aquí no criamos con portadores»: para el EIC, el propio Kennel Club pide justo lo contrario, y lo pide precisamente por lo pequeño que es el acervo genético de la raza. Un criador que sepa explicar ese razonamiento demuestra que conoce el terreno que pisa. La tercera pregunta es la más simple de todas: qué signos deben llevar al veterinario sin esperar. Para esta raza, la lista corta es un colapso o una descoordinación tras el esfuerzo, un dolor repentino en el cuello o en la espalda y una resistencia nueva a moverse.

Vídeo sobre la raza
Ventajas
  • Tranquilo, silencioso y digno en casa
  • Cariñoso con los niños y con otros animales
  • No necesita ejercicio excesivo
  • Fiel y equilibrado
Desventajas
  • Muda abundante durante todo el año
  • Tendencia al babeo
  • Lista seria de problemas de salud propios de la raza
  • Terquedad en el adiestramiento
  • Raza rara: es difícil encontrar criador
Comparación con razas similares
Cocker spaniel inglésSussex spanielField spaniel
Altura38–43 cm33–41 cm43–46 cm
Energía434
Apartamento333
Principiantes3.53.53.5
Preguntas frecuentes
¿Es adecuado el clumber spaniel para vivir en un piso?
Sí. En casa es un perro muy tranquilo y silencioso que no necesita mucho espacio. Pero requiere paseos diarios regulares, y en un piso se notan más la muda abundante y la tendencia al babeo.
¿Cuánto viven los clumber spaniels?
Según un amplio estudio británico de 2024, la mediana de supervivencia de la raza es de 12,3 años (intervalo de confianza de 11,7 a 13,9). En ese estudio no se halló diferencia frente a los perros sin pedigrí.
¿Por qué se dice que el clumber es una raza rara?
No es una expresión figurada, sino un estatus oficial: el Kennel Club considera nativas vulnerables a las razas con menos de 300 inscripciones al año. En 2025 se registraron 160 clumbers en Gran Bretaña.
¿Qué pruebas debe haber hecho el criador?
El Kennel Club considera un mínimo el examen de caderas y codos, el examen ocular y la prueba de ADN del EIC, y como nivel ampliado la prueba de ADN de la deficiencia de PDP-1. Pide ver los resultados, no solo la confirmación de que se hicieron las pruebas.
¿Cuánto ejercicio necesita un clumber?
La referencia es alrededor de una hora al día, a ritmo moderado. Los esfuerzos intensos «hasta el agotamiento» no le convienen: en la raza están documentados dos trastornos hereditarios que se manifiestan precisamente con el esfuerzo.
¿Es fácil adiestrar a un clumber?
Son inteligentes, pero autónomos y algo tercos. Solo funcionan el refuerzo positivo, las sesiones cortas y constantes y la paciencia; los métodos duros destruyen el vínculo.
Fuentes

Estándar FCI n.º 109 · The Royal Kennel Club (Breed Watch, programas de pruebas, estadística de inscripciones) · AKC · BVA/KC Hip Dysplasia Scheme 2024 · OFA · OMIA 001406 · Cameron et al., Mol Genet Metab 2007 · McMillan et al., Sci Rep 2024 · RVC y Clumber Spaniel Club, encuesta sobre IVDD

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