Perro Guardián de Moscú

By tvaryny
·
14 Min Read
En resumen Un gigante guardián soviético de carácter sensato, potente y equilibrado: fuerte, inteligente, infinitamente fiel y protector con la cabeza fría. El Perro Guardián de Moscú es una gran raza rusa, creada en los años de posguerra a partir del San Bernardo y del Pastor del Cáucaso; combina la fuerza y el instinto de guarda con el equilibrio, y resulta un protector fiable y, a la vez, un miembro sensato de la familia para un dueño experimentado.
Apartamento ⚠NiñosGatosOtros perrosPrincipiantes ⚠
Parámetros
Alturamachos 77–78 cm · hembras 72–73 cm
Pesomachos a partir de 55 kg · hembras a partir de 45 kg
Esperanza de vida9–11 años
Grupo FCIno reconocida por la FCI · raza nacional de la RKF
OrigenURSS / Rusia
Tamaño
Altura a la cruz machos 77–78 cm · hembras 72–73 cmPeso machos a partir de 55 kg · hembras a partir de 45 kg
Valoraciones · 12 · Dataset
FamiliaNiñosPrincipi.Adiestra.EnergíaSaludMudaBabeoLadridoApartame.ClimaInstinto.
Valoraciones exactas
Familia4.5
Niños4.0
Principiantes1.5
Adiestramiento3.5
Energía2.5
Salud3.5
Muda4.0
Babeo3.0
Ladrido3.5
Apartamento1.5
Clima5.0
Instinto caza2.0
Problemas de salud
Alimentación

El Perro Guardián de Moscú (Moscow Watchdog) es una de las pocas razas de las que se sabe no solo «de dónde salió más o menos», sino quién la creó, por orden de quién y con qué pliego de condiciones. Raza de trabajo de cría dirigida, obtenida en el criadero «Estrella Roja» de la Escuela Central de Cinología Militar, tiene publicada su documentación de selección: primeras camadas, mediciones de los primeros reproductores, cinco redacciones del estándar. En esos papeles nos apoyamos, no en la tradición oral de los clubes. Descubre más en Tvaryny.

Historia de la creación de la raza
Perro Guardián de Moscú

Tras la Segunda Guerra Mundial el censo soviético de perros de servicio quedó prácticamente aniquilado. Por orden del Ministerio de Defensa de la URSS, recuperar los efectivos y atender a la economía nacional recayó en la Escuela Central de Cinología Militar «Estrella Roja», entonces en Veshniaki, junto a Novoguireyevo, a las afueras de Moscú (hoy dentro de la ciudad). A finales de los cuarenta el criadero empezó a cruzar las razas de que disponía y servían para el encargo.

La elección «de lo disponible» fue forzosa. Tras la guerra, las razas traídas de Alemania se reducían a ejemplares sueltos: San Bernardo, Terranova, Rottweiler o Schnauzer Gigante pasaban por exotismos. A su lado trabajaban el Pastor Alemán y el Pastor del Cáucaso, el borzoi y el sabueso ruso pío (en ruso, russkaya pegaya gonchaya). Con ese material escaso y heterogéneo hubo que levantar varias razas a la vez.

Quién hizo el trabajo

Dirigieron los trabajos el profesor de biología N. A. Ilyin y el comandante de la Escuela Central, el general de división G. P. Medvédev; de los cruces y de la selección de reproductores se ocupó el jefe del criadero, Nikolái Ivánovich Bortnikov. El cinólogo de la escuela era entonces Alexánder Pávlovich Mazover, experto de categoría pansoviética, cuyas descripciones de 1955-1956 permiten ver cómo era la primera población.

El método se llamó cruzamiento reproductivo complejo: «complejo» porque intervinieron más de dos razas. El pliego de condiciones era seco y concreto: un perro grande, potente, de tipo robusto y ágil, con cualidades de vigilancia y de guarda, fácil de adiestrar y poco exigente en su mantenimiento. Y esos caracteres debían transmitirse de forma estable: no se buscaban ejemplares afortunados, sino una raza capaz de reproducirse a sí misma.

La primera camada y la primera exposición

En 1950 el criadero presentó en la 14.ª exposición municipal de Moscú de perros de servicio a seis hermanos de camada nacidos el 12 de julio de 1949: cinco machos y una hembra —Dzhoi, Don, Dukat, Despot, Divny y Dido—. Sus padres se nombran sin rodeos: el San Bernardo Barri y la Pastor del Cáucaso Asha. La pareja inicial es, pues, San Bernardo × Pastor del Cáucaso, y en los informes de juzgamiento esos cachorros aún se llaman mestizos.

Las descripciones de 1950 son un acta de ensayos. A Dzhoi se le anotaron cuerpo sólido y osamenta robusta, pero también un «labio lacio netamente marcado» y angulaciones posteriores enderezadas; a Divny, tendencia a la constitución laxa, ojo claro y dorso blando; a Despot, anteriores desviados y angulaciones posteriores casi rectas sobre caña corta. Los defectos se consignaban para tenerlos en cuenta al formar las parejas, y por eso el tipo se uniformó en pocas generaciones.

Lo que la fórmula corta de la raza no dice

El estándar vigente da tres razas de origen: Pastor del Cáucaso, San Bernardo y sabueso ruso pío. Los pedigrís del Club Nacional muestran algo más complejo: a los mestizos de San Bernardo con sabueso ruso pío se los recubría con Pastor de Europa del Este, y a sus descendientes, con Pastor del Cáucaso —tal es el pedigrí de la hembra Kara, nacida en 1959—. Figura también la reproductora Karabashka, mestiza de Pastor del Cáucaso y Terranova, madre en 1951 del macho Fars (padre: el mismo San Bernardo Barri). La fórmula corta «San Bernardo + caucásico + sabueso» resume, no agota, lo que se vertió en la raza.

Otro detalle poco divulgado: por lo limitado del material de cría y porque «Estrella Roja» llevaba varias razas a la vez —Guardián de Moscú, Terrier Negro Ruso, Terranova de Moscú y Dogo de Moscú—, los cinólogos aplicaron deliberadamente consanguinidad estrecha sobre un reproductor concreto, mediante los descendientes de primera y segunda generación. Fue la herramienta para fijar el tipo y funcionó; lo que dejó tras de sí se aborda en el apartado de salud.

La búsqueda de una silueta: un corte del que se desistió

Durante varios años los cinólogos no decidían qué imagen dar a la nueva raza para que no se leyera ni como San Bernardo ni como caucásico. En esa búsqueda se cortaban cola y orejas. La práctica se abandonó: el aspecto racial se fijó con orejas caídas y cola larga y uniformemente poblada, tal como consta en todas las redacciones posteriores.

Orslan, el fundador

En 1960 se cruzó al macho Vepkhia (Pastor del Cáucaso) con la hembra Tutti (San Bernardo). El 1 de diciembre de 1960 nació Orslan: campeón de la raza, campeón de la exposición VDNKh de la URSS de 1967 y perro de clase «Élite», concedida por una descendencia excelente en morfología y en cualidades de servicio. Es a él a quien el estándar llama fundador. Su descripción de 1968, hecha en la 32.ª exposición municipal de Moscú por la juez de categoría republicana Anetta Yákovlevna Arkhánguelskaya cuando el macho tenía casi ocho años, recoge cabeza típica con excelente stop, ojos oscuros, pecho profundo y ancho, angulaciones correctas y, honestamente, «movimientos algo trabados, envejece de forma visible».

El hijo más conocido de Orslan fue Dik; junto a él, Murat, Dzhek-Dzhenal, Malysh e Ikar. El Club Nacional de la Raza afirma haber recuperado y conservado las líneas de Dik, Murat, Malysh e Ikar, y los grupos genealógicos rusos siguen conduciéndose por sus descendientes. Para una raza de base tan estrecha eso tiene valor práctico: cuantas más líneas vivas queden, menos apareamientos forzosos entre parientes próximos harán falta.

Cinco estándares en medio siglo: qué fue cambiando

El Guardián de Moscú permite algo poco frecuente: comparar las redacciones del estándar y ver hacia dónde se movió la raza. La primera descripción publicada es de 1958, en el catálogo de la 22.ª exposición municipal de Moscú de perros de servicio (24-26 de mayo), referida aún a un «grupo de raza». Después: en 1985 el grupo obtiene el estatus de raza y se publica un nuevo estándar; el 17 de abril de 1992 la Federación Rusa de Cinología de Servicio aprueba el vigente entonces; en 1997 la RKF aprueba una redacción con pequeños cambios y añadidos, adoptada por el Departamento de Ganadería y Cría del ministerio de Agricultura de Rusia; la actual lleva fecha de 23 de abril de 2008.

La raza creció físicamente

El estándar de 1958 exigía a los machos una altura a la cruz mínima de 66 cm y a las hembras de 63 cm. El vigente sube ese suelo a 68 y 66 cm y fija la altura deseada en 77-78 y 72-73 cm, sin límite superior alguno. Las mediciones de reproductores de mediados de los cincuenta dan el punto de partida: el macho Khim, 73 cm y 54,7 kg; el macho Kheder, 68 cm y 44 kg; la hembra Khurma, 68 cm y 50,5 kg; el macho Arik, 72 cm y 50,6 kg. En medio siglo la raza ganó unos cinco centímetros de altura deseada y bastante masa.

La fórmula de origen también cambió

El estándar de 1958 describe el origen sin complicaciones: el grupo de raza salió de cruzar San Bernardos con Pastores del Cáucaso y aparear después a los mestizos «entre sí», con selección cuidadosa por tipo y productividad. El sabueso ruso pío no figura ahí: entra en las redacciones posteriores. No es contradicción, sino la historia normal de un documento: en 1958 se consignó lo principal y la fórmula se precisó más tarde.

Los espolones: un culebrón de cincuenta años

En el estándar de 1958, en el apartado de los pies, una nota indica que la frase «se admiten los espolones» fue tachada por A. P. Mazover. El de 1992 ya exige su extirpación. La redacción actual va más lejos: los espolones son defecto descalificante. Una línea tachada en los cincuenta se convirtió, en medio siglo, en motivo para dejar a un perro sin calificación en el ring.

Apariencia y estándares de la raza
Perro Guardián de Moscú — Apariencia y estándares de la raza

El estándar vigente describe al Guardián de Moscú como perro de construcción armónica, tipo robusto y fuerte, gran talla, ancho de cuerpo, tronco algo alargado y musculatura voluminosa y bien desarrollada: activo y ágil. El dimorfismo sexual es muy marcado y los machos resultan más masivos y masculinos que las hembras. Y no se queda en adjetivos: fija las proporciones en cifras.

Las proporciones que el juez debe comprobar

La relación entre longitud del cuerpo y altura a la cruz es del 104-105 % en machos y del 106-108 % en hembras (las hembras son algo más alargadas, y eso es normal). La profundidad del pecho, el 50-52 % de la altura a la cruz; la longitud del hocico, el 34-37 % de la longitud de la cabeza; la altura al codo, el 50-52 % de la alzada. Esta última cifra importa: el perro no debe quedar ni «en zancos» ni bajo de patas, porque media alzada corresponde al miembro hasta el codo.

Cabeza y hocico

La cabeza es masiva, ancha y profunda en la región craneal, con frente ancha y algo abombada y surco longitudinal poco profundo; el stop, corto, bien marcado y bastante profundo. El hocico, algo más corto que el cráneo, ancho, romo, profundo y bien relleno bajo los ojos; frente y hocico son paralelos. Los labios son gruesos, carnosos y negros, y aquí el estándar traza un límite: con la boca cerrada cubren toda la mandíbula inferior, pero sin formar belfos ni colgajos. Es la barrera contra la laxitud del San Bernardo: un labio en «bolsa» es defecto grave y la calificación no pasa de «bueno».

La dentadura es completa —42 dientes—, la mordida en tijera y los incisivos alineados en la base. Hay una concesión típica de raza de trabajo: los incisivos o colmillos rotos o arrancados, si no impiden apreciar la mordida, no influyen en la calificación. En cambio, la falta aunque sea de una sola pieza descalifica.

Ojos y párpados: el punto más vigilado

Los ojos son pequeños, oscuros, redondeados, hundidos, muy separados y de implantación recta, de expresión tranquila y segura. Los párpados, negros, ceñidos y moderadamente secos. La fórmula «moderadamente secos» no es cosmética: entre los defectos graves están los «párpados laxos» y los «terceros párpados muy desarrollados»; entre los descalificantes, los párpados marrones. El de 1992 traía la misma exigencia («párpados negros, secos») y el mismo defecto; el de 1958, aún más breve: «Párpados tensos». Un mismo defecto lleva toda la historia de la raza en el punto de mira; el motivo se ve en el apartado de salud.

Pelaje y color

El pelo es denso, largo y tupido, con subpelo bien desarrollado; el de cobertura es liso y más corto en la cabeza y la cara anterior de las extremidades. Los flecos, más desarrollados en los machos, forman «melena» en el cuello y plumas detrás de anteriores y posteriores; la cola está uniformemente poblada. Solo se admite ligera ondulación en lomos, grupa y muslos, y en ningún otro sitio. Pelo rizado y pelo muy corto sin flecos son defectos graves.

El color es rojo-pío, manchado: fondo blanco con manchas rojas, rojinegras, negro-rojizas o sable, y el matiz rojizo es obligatorio, igual que el pecho blanco, los anteriores hasta el codo, los posteriores hasta el corvejón y la punta de la cola. Se prefieren el moteado sobre blanco, las «gafas» oscuras y el negro en las orejas. El ideal del estándar: cabeza oscura por máscara negra, «gafas» y orejas negras, en contraste con un cuerpo más claro y manchas rojizas separadas del blanco por bordes sable nítidos.

El comentario del Club Nacional al apartado «Color», con el asesoramiento de la doctora en ciencias biológicas M. N. Sótskaya, lo traduce a genética. El manchado se debe a los genes recesivos ss; el color de las manchas, a los genes ayay (serie sable, del rojizo al rojo vivo carbonado); el moteado, al gen dominante T. La superficie blanca no debe bajar del 30 % ni pasar del 85 %: en la escala de diez puntos de R. Robinson (1982) el intervalo deseable va de 3 a 7 puntos, con cabeza y hocico pigmentados como condición obligatoria. Y el «manchado irlandés» —pequeñas marcas blancas sobre fondo pigmentado— no corresponde al estándar.

Las «gafas» merecen mención aparte: son el elemento del color que vuelve reconocible a la raza. Asimetría acusada, «gafas» sin ribete negro, ausencia de «gafas» o «monóculo» unilateral, «gafas» que no cubren el ángulo interno del ojo: todos son defectos graves y la calificación no pasa de «bueno», porque —explica el club— la asimetría acusada se hereda con claridad. El moteado, en cambio, se aviva con la edad: apenas visible en el cachorro, hacia los dos años se vuelve vivo y nítido.

Otra consecuencia de las razas de partida: en los rings siguen apareciendo perros de pelo corto y flecos sin desarrollar, con los caracteres de San Bernardos y Pastores del Cáucaso de pelo corto en el genotipo. El pelo corto domina sobre el largo, así que el club exige anotar siempre ese defecto, porque influye en la selección para la cría. El manto se forma por completo entre el año y el año y medio, tras la segunda muda.

Parámetro (estándar en vigor)MachosHembras
Altura a la cruz mínima68 cm66 cm
Altura a la cruz deseada77-78 cm72-73 cm
Límite superior de alturano existeno existe
Pesoa partir de 55 kga partir de 45 kg
Longitud del cuerpo / altura a la cruz104-105 %106-108 %
Profundidad del pecho respecto a la alzada50-52 %50-52 %
Tipo de pelajeLargo, denso, con subpelo desarrolladoLargo, denso, con subpelo desarrollado

Conviene conocer los defectos descalificantes del estándar vigente antes incluso de comprar un cachorro: timidez o excitabilidad excesiva; cualquier desviación de la mordida en tijera; falta de piezas dentales; mandíbula desviada; párpados y trufa marrones; ojos azules o verdes y ojos dispares; espolones; movimientos desequilibrados; ambladura; machos de tipo hembra; criptorquidia completa o unilateral. Los perros enfermos, mutilados o lesionados quedan sin calificación.

Estatus de reconocimiento: qué hay y qué no

Es la parte donde más se le atribuye a la raza lo que no tiene. Vamos por puntos.

Lo que hay. El Guardián de Moscú es raza nacional reconocida dentro de la Federación Cinológica Rusa (RKF). El estándar vigente, publicado el 23/04/2008, aparece en la RKF entre los estándares del segundo grupo, y su adopción por el Departamento de Ganadería y Cría del ministerio competente consta en el propio texto. La raza tiene Club Nacional, exposiciones monográficas, sistema de títulos y líneas que arrancan de Orslan.

Lo que no hay. En la nomenclatura de la Federación Cinológica Internacional (FCI) la raza no figura: la lista por la letra M no contiene ni «Moscow Watchdog» ni «Moskovskaya Storozhevaya», ni aparece entre las reconocidas a título provisional. Consecuencia práctica: en exposiciones FCI no puede optar al CACIB ni a títulos internacionales como raza reconocida, y sus pedigrís RKF no tienen el estatus de los de una raza reconocida por la FCI.

El detalle más elocuente. El Club Nacional publica como documento aparte el «estándar remitido a la FCI»: versión inglesa en formato FCI, traducida por O. Shebárova bajo la dirección de E. Yerusalimski. En su encabezado figuran «FCI-Standard Nr.: 000» y «DATE OF PUBLICATION OF THE OFFICIAL VALID STANDARD: 00.00.0000»: la solicitud sigue la plantilla internacional y el número es un hueco vacío. Es la respuesta más exacta sobre el reconocimiento: el expediente se presentó, el número no existe.

Hay una sutileza que despista: el texto ruso del estándar incluye la línea «Clasificación FCI: Grupo 2, Sección 2.2 Molosoides, sin prueba de trabajo». Es la clasificación que los autores propusieron en la solicitud, no un asiento en el registro de la FCI. Si te encuentras con la frase «la raza pertenece al grupo 2 de la FCI», procede de ahí: de la solicitud, no de la nomenclatura.

La fórmula «sin prueba de trabajo» también merece comentario: para los títulos de exposición no se exige examen de trabajo, y en una raza de guarda eso abre una distancia notable entre su cometido y lo que se comprueba en el ring. En las exposiciones RKF hay clase de trabajo, pero la inscripción es voluntaria y requiere certificados de modelo único reconocidos por la RKF (obediencia general más protección, o servicio de guarda).

Carácter y temperamento: más que un simple guardián
Perro Guardián de Moscú — Carácter y temperamento: más que un simple guardián

El estándar describe el comportamiento con un detalle mayor que el de muchas razas de guarda: perro obediente, seguro de sí mismo, equilibrado, «inteligente entre los perros de vigilancia», con instinto de guarda muy marcado, independiente y sociable, entregado sin reservas a su dueño y a toda la familia, y sin agresión injustificada. «Independiente» no es un cumplido, sino una advertencia; y la ausencia de agresión injustificada fija un listón por debajo del cual el perro no puede caer.

Del San Bernardo tomó la serenidad y la ausencia de agresión sin motivo; del Pastor del Cáucaso, la desconfianza hacia los extraños y la reacción instantánea ante el peligro. En la práctica: el Guardián de Moscú no ladra a cada transeúnte que pasa tras la valla, valora la situación y reacciona cuando se ha cruzado el límite.

  • Seguridad en sí mismo. Este perro conoce su fuerza. No se pone nervioso, y por eso mismo su reacción puede resultar inesperadamente rápida para quien lo había tomado por un flemático.
  • Territorialidad. La protección del territorio la lleva en la sangre. No hace falta enseñarle mucho para que vigile el patio: lo hará instintivamente. El reverso es que el límite lo fija él, y tu idea de dónde está puede no coincidir con la suya.
  • Familiaridad. A diferencia de muchas razas de servicio, el Guardián de Moscú está muy apegado a la familia. No elige a un solo dueño, sino que toma bajo su protección a todos los «suyos»: el estándar y los materiales del club coinciden en este punto.

Es importante entender que es un perro con gran inteligencia, capaz de tomar decisiones independientes. Esto lo distingue de muchas otras razas. Por ejemplo, si lo comparamos con perros decorativos como el Chihuahua, que dependen totalmente del humano y reaccionan emocionalmente, el Guardián de Moscú es un analista. Evalúa el grado de amenaza.

También cabe destacar la diferencia de temperamento con las razas de caza. Por ejemplo, el Sabueso Estonio está orientado a la persecución de la presa y puede dejarse llevar por el rastro, ignorando las órdenes. El Guardián de Moscú nunca abandonará su puesto por un gato o una liebre. Su prioridad es el perímetro y la seguridad del objeto.

A quién no le conviene esta raza

No es un perro para una primera experiencia, y la razón no es la «maldad»: el estándar no contempla la agresión injustificada, y la timidez y la excitabilidad excesiva descalifican. Las razones son estructurales. Un macho adulto pesa a partir de 55 kg y es más fuerte que una persona; madura despacio, hacia los 2-3 años, y todo ese tiempo pone a prueba los límites. Es independiente por definición de la raza: ante un conflicto decide antes de que el dueño alcance a dar la orden. Y es territorial, guarda por instinto y sin adiestramiento: un error al gestionar las visitas acaba en consecuencias irreversibles.

El piso es tema aparte y nuestras fuentes divergen; damos las dos versiones. El estándar vigente afirma, en el apartado sobre el uso de la raza, que esta «se acomoda perfectamente tanto a un piso como a una casa». El comentario del club sobre el pelaje describe otra realidad: el grueso de la población se emplea en su cometido directo, la guarda de un terreno, y a las exposiciones acuden muchos perros que viven fuera. Nuestro consejo: un perro cuyo pelaje está proyectado para vivir al aire libre todo el año sufre incomodidad térmica constante en un piso caldeado y muda más. Sin otra opción, cuenta con paseos largos (mínimo 2-3 horas al día) y cepillado diario.

Adiestramiento y educación
Perro Guardián de Moscú — Adiestramiento y educación

El adiestramiento de esta raza exige al dueño paciencia y firmeza, pero no crueldad. El Guardián de Moscú madura tarde: psicológicamente se forma hacia los 2-3 años. Pero el aprendizaje empieza desde los primeros días del cachorro en casa, no porque «deba saber órdenes», sino porque en ese periodo se forman los límites que después ya no se reescriben.

Principios básicos de trabajo

El principal error de los novatos es intentar «doblegar» al perro por la fuerza. No funciona: es más fuerte que una persona y, si siente injusticia, se encierra en sí mismo o responde con agresividad. La base del éxito es la colaboración, con el humano como líder indiscutible. Viene al caso un apunte histórico: el criadero no elegía a los reproductores solo por morfología; todos los perros que se quedaban pasaban obligatoriamente por el adiestramiento y por una selección según sus cualidades de servicio, y los que no entraban en la reproducción se repartían entre los distintos servicios. La manejabilidad estaba en el pliego de condiciones, no era un efecto secundario.

El curso de obediencia básica es el mínimo obligatorio: un perro grande e incontrolable, en la ciudad o incluso en el campo, es una fuente de peligro elevado. Presta especial atención a las órdenes de freno: «No», «Quieto», «Ven». Son ellas, y no las habilidades de defensa, tu verdadera herramienta: proteger sabe hacerlo sin ti; detenerse cuando se lo piden, no.

La socialización debe ser temprana y sistemática. Recuerda la particularidad racial: el perro guarda el territorio por instinto, así que cada visita nueva no es un «acostumbrarse», sino un guion aparte que escribes y ensayas. Si planeas exposiciones, el juez valora el temperamento en el ring y la timidez o la excitabilidad excesiva descalifican: un psiquismo inestable cierra también la puerta de la cría.

Mantenimiento y cuidados
Perro Guardián de Moscú — Mantenimiento y cuidados

El lugar ideal para un Guardián de Moscú es un recinto espacioso con caseta aislada y libertad de movimiento por el terreno vallado de una casa privada. No es variante «espartana», sino el régimen para el que se proyectó la raza: la rusticidad frente al clima estaba en el pliego de condiciones, y el pelaje, según el club, debe permitir vivir fuera de forma permanente con cualquier tiempo, incluido un invierno riguroso.

Cuidado del pelaje

El pelaje requiere cepillado regular: 1-2 veces por semana en épocas normales y a diario durante la muda (primavera y otoño). Necesitarás una carda y un peine metálico de dientes largos. El club añade un detalle práctico: el manto correcto tiende a autolimpiarse y no necesita cosmética para un aspecto «de exposición»; los perros esquilados o tratados con productos que dan volumen al pelo no se ven con buenos ojos en el ring.

Hay además un signo diagnóstico que conviene conocer. Si el subpelo es más largo que el pelo de cobertura, el perro parece «peluchoso», y eso no es gracioso, sino problemático: el pelo de cobertura ya no protege al subpelo de la humedad ni asegura ventilación y aislamiento, y el manto se moja y se congela. Lo mismo significa un rizo en lomos y grupa: pelo de cobertura poco duro. Para un perro que vive fuera no es estética, es invernada.

Ojos, orejas, dientes

Revisa los ojos con regularidad: es el punto débil de la raza por su origen (con detalle en el apartado siguiente). Un lagrimeo constante, el entrecerrar los ojos o el frotarse el hocico con la pata o contra los objetos no piden loción, sino oftalmólogo veterinario: detrás suele haber un entropión, que se trata con cirugía y no con higiene. Las orejas, apoyadas por el borde anterior sobre los pómulos, se ventilan peor que las erguidas: revísalas cada semana. Y como la falta de piezas dentales descalifica, acostumbra al cachorro a que le miren la boca desde las primeras semanas.

Alimentación: recomendaciones clave
Salud y enfermedades típicas
Datos interesantes sobre la raza
Perro Guardián de Moscú — datos interesantes sobre la raza
  • «Estrella Roja» no obtenía una raza, sino cuatro a la vez: Guardián de Moscú, Terrier Negro Ruso, Terranova de Moscú y Dogo de Moscú. Dos no llegaron hasta hoy; el Terranova de Moscú se diluyó en la población de Terranovas sin superar la certificación como grupo de raza.
  • En las dos primeras generaciones la población presentaba colores caucásicos: gris, gris zonal y leonado. En la reproducción se empleaban hembras de todos los colores, pero solo machos rojo-píos. Así, en pocas generaciones, quedó fijado el color racial.
  • Las marcas blancas obligatorias (pecho, anteriores hasta el codo, posteriores hasta el corvejón y punta de la cola) aparecieron en el estándar de 1985 como «preferibles» y solo desde 1997 pasaron a ser «obligatorias». El comentario del club lo dice sin rodeos: fijar ese carácter costó 12 años de selección.
  • La raza sigue sin reconocimiento de la Federación Cinológica Internacional (FCI) como raza independiente a escala mundial. El estándar en inglés preparado para presentarlo ante la FCI conserva hasta hoy un número vacío en el encabezado: «FCI-Standard Nr.: 000».
  • En busca de una imagen propia, a la joven raza se le cortaron durante un tiempo las orejas y la cola; se desistió de esa práctica y el estándar actual exige orejas caídas naturales y cola larga y poblada.
Cuestiones prácticas del dueño

¿Es seguro el Guardián de Moscú para los niños?

El estándar describe a la raza como entregada a su dueño y a toda la familia, sin agresión injustificada; la timidez y la excitabilidad excesiva descalifican, así que un psiquismo inestable queda fuera de la cría. Aun así, ten en cuenta el tamaño: no conviene dejar a niños muy pequeños a solas con el perro, porque puede empujarlos sin querer con el cuerpo o la cola. La seguridad la dan la educación y la vigilancia, no una supuesta vocación de niñera.

¿Se puede tener a este perro encadenado?

Rotundamente no. Estar encadenado de forma permanente destruye el psiquismo de este animal inteligente: el perro se vuelve amargado o depresivo. Se admite atarlo de manera temporal (cuando llegan visitas o el portón está abierto para sacar el coche), pero la mayor parte del tiempo debe moverse libremente por el recinto o el patio. No es solo ética: un comportamiento inestable es defecto descalificante de la raza.

¿Cuánto come un perro adulto?

Mucho, porque hablamos de un perro que en los machos pesa a partir de 55 kg. Más importante que el volumen es el régimen: la ración diaria se divide en dos tomas como mínimo, el cuenco se pone en el suelo y no sobre un soporte, y después de comer se deja al perro tranquilo. En invierno, un perro que vive fuera necesita más energía.

¿Es difícil cuidar sus ojos?

Los ojos son el punto débil de la raza y viene de su origen: los párpados laxos y caídos se describen ya en los fundadores del grupo de raza en 1955-1956, y todas las redacciones del estándar, de 1958 a la vigente, castigan los «párpados laxos» como defecto. La revisión regular es obligatoria, pero recuerda el límite: la higiene sirve para la suciedad corriente, mientras que un lagrimeo persistente, el entrecerrar los ojos y el enrojecimiento piden oftalmólogo veterinario, porque el entropión se trata con cirugía.

¿Qué preguntar al criador antes de comprar?

Cuatro cosas. Los párpados de los padres: si eran laxos, si se operaron. Si hubo en padres o parientes próximos episodios de torsión de estómago (un pariente de primer grado con esos antecedentes aumenta el riesgo de forma significativa). Si existen radiografías de las articulaciones con lectura oficial: el sistema de admisión de la RKF no las exige, así que es objeto de acuerdo aparte contigo. Y el coeficiente de consanguinidad de la camada, y por qué antepasados.

Vídeo sobre la raza
Ventajas
  • Cualidades de guarda sin agresión injustificada: así lo exige el estándar
  • Poco exigente con el clima: pelaje pensado para vivir fuera todo el año
  • Gran inteligencia; la manejabilidad figuraba en el pliego de condiciones
  • Apegado a toda la familia y no a un solo dueño
Desventajas
  • Un gigante: necesita espacio, no es perro de piso
  • Independiente y territorial: no es para principiantes
  • Babea abundantemente y muda dos veces al año
  • Madura hasta los 2-3 años; vida más corta, propia de un gigante (9–11 años)
  • El cribado articular no entra en los requisitos de admisión a la cría
Comparación con razas similares
San BernardoPastor del CáucasoTerranova
AlturaM 70–90 · H 65–80 cmM 72–75 · H 67–70 cmM ~71 · H ~66 cm
Energía2.532.5
Apartamento21.52
Principiantes2.51.52.5
Preguntas frecuentes
¿Cómo se creó el Perro Guardián de Moscú?
La raza se obtuvo en el criadero de cría «Estrella Roja» de la Escuela Central de Cinología Militar, entre finales de los años cuarenta y los años cincuenta, mediante cruzamiento reproductivo complejo de Pastor del Cáucaso, San Bernardo y sabueso ruso pío. Como fundador de la raza, el estándar señala al macho Orslan (nacido el 1.12.1960, de Vepkhia y Tutti).
¿Es equilibrado el Guardián de Moscú en familia?
Sí. El estándar describe a la raza como equilibrada, independiente y sociable, entregada sin reservas a su dueño y a toda la familia, sin agresión injustificada. Lo esencial son la socialización temprana y un liderazgo firme y sereno.
¿Es una raza adecuada para un principiante?
No. Es un guardián gigante, independiente y territorial, de 55 kg como mínimo en los machos, que no madura psicológicamente hasta los 2-3 años; necesita espacio, un dueño experimentado y una socialización sistemática.
¿Cuáles son la altura y el peso según el estándar en vigor?
La altura deseada es de 77–78 cm en los machos y de 72–73 cm en las hembras; el mínimo es de 68 cm para los machos y de 66 cm para las hembras, y no hay límite superior de altura. Peso: machos a partir de 55 kg, hembras a partir de 45 kg.
¿Está reconocida la raza por la FCI?
No. En la nomenclatura de la FCI la raza no figura ni entre las reconocidas a título definitivo ni entre las reconocidas a título provisional. Está reconocida como raza nacional dentro del sistema de la RKF; el estándar en vigor lleva fecha de publicación de 23.04.2008. El estándar en inglés preparado para su presentación ante la FCI está publicado con el número sin rellenar: «FCI-Standard Nr.: 000».
¿Puede el Guardián de Moscú vivir fuera en invierno?
Sí, para eso se lo proyectó. El pelo es largo y denso, con un subpelo bien desarrollado y, según el comentario del Club Nacional de la Raza, debe permitir la vida permanente al aire libre con cualquier tiempo. La señal de un manto incorrecto es el aspecto «peluchoso», cuando el subpelo es más largo que el pelo de cobertura: entonces el pelaje se moja y se congela.
Fuentes

Estándar de la raza (RKF, ed. 23/04/2008) · Club Nacional de la Raza «Moskovskaya Storozhevaya» · nomenclatura de la FCI

Share This Article