Pekinés

By tvaryny
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El Pekinés (Pekingese) no es un perro cualquiera, es una leyenda viva que ha saltado de las páginas de los antiguos pergaminos chinos directamente a tu cómodo sofá. Esta raza decorativa de perros pequeños, conocida bajo el nombre chino de «Perro Fu», tiene a sus espaldas un pasado imperial milenario y un comportamiento acorde, algo altivo. Tendrás que competir seriamente con el pekinés por el liderazgo, ya que él creerá sinceramente ser el centro del universo, alrededor del cual debe girar la vida familiar. Precisamente por este rasgo, a menudo no se recomienda tener representantes de esta antigua raza en familias con niños muy pequeños: los orgullosos pekineses simplemente no reconocen la competencia. Descubre más sobre esto en Tvaryny.

Pekinés: breve resumen de la raza

CaracterísticaDescripción
OrigenChina (Patrocinio: Gran Bretaña)
Clasificación FCIGrupo 9 (Perros de compañía), Sección 8 (Chin japonés y Pekinés)
Año de reconocimiento del estándar1965 (se actualiza regularmente)
Esperanza de vida13-15 años (algunos ejemplares llegan a los 18)
Altura a la cruz15-25 cm
Peso3-5.5 kg (las hembras suelen ser más pesadas que los machos)
Tipo de pelajeLargo, liso, con subpelo denso
Dificultad de cuidadoAlta (requiere aseo diario)

Historia de la raza: de los palacios a la actualidad

La historia de los perros imperiales de Pekín cuenta con más de dos mil años y está envuelta en mitos y dramas históricos reales. Esta raza es tan antigua que sus raíces se pierden en la profundidad de los siglos, cuando los perros eran venerados como espíritus guardianes sagrados.

La leyenda del origen

Según una de las leyendas orientales más hermosas, este divertido perro de carácter orgulloso nació de la unión del rey de las bestias, el león, y una pequeña monita tití. El león, enamorado de la mona, pidió al patrón de los animales, Ahura Mazda, que redujera su tamaño pero le dejara su valentía y dignidad. Así apareció el pekinés: con la melena y el corazón de un león, pero con la cara graciosa de un mono. Esta historia romántica explica la apariencia inusual y la increíble valentía de estos pequeñines, que no temen ni siquiera a los grandes pastores alemanes.

Estatus sagrado en China

La realidad no fue menos fascinante. Durante siglos, los pekineses vivieron exclusivamente en la Ciudad Prohibida de Pekín. Solo los miembros de la realeza china tenían derecho a poseer estos peludos de cuatro patas. Para un plebeyo, tal elección de mascota se castigaba con la muerte. Se creía que estos perros ahuyentaban a los malos espíritus, por lo que a menudo se llevaban en las anchas mangas de los kimonos (de ahí el nombre «perros de manga» para los representantes más pequeños). Su cuidado estaba a cargo de eunucos, y la vida de los perros era más lujosa que la de muchas personas de aquella época.

Llegada a Europa

Los europeos vieron a los pekineses solo a mediados del siglo XIX, y este encuentro fue trágico para China. En 1860, durante la Segunda Guerra del Opio, las tropas inglesas y francesas asaltaron el Palacio de Verano en Pekín. La familia imperial huyó, pero ordenó matar a todos los perros sagrados para que no cayeran en manos de los «bárbaros extranjeros». Sin embargo, 5 perros sobrevivieron milagrosamente: fueron encontrados en los aposentos de la tía del emperador, que se había suicidado. Estos trofeos fueron llevados a Inglaterra. Uno de ellos, llamado Looty (del inglés Looty – botín), fue regalado a la reina Victoria. Así comenzó la era europea de los pekineses, donde rápidamente ganaron popularidad entre la aristocracia.

Cómo es el pekinés: descripción detallada de su apariencia

El pekinés es un perro de baja estatura con una cabeza masiva y una transición expresiva de una frente ancha a un hocico corto con un pliegue característico en el puente nasal. Su apariencia es única y no se parece a ninguna otra raza, tal vez recuerde remotamente a los chins japoneses, aunque su constitución corporal es diferente.

  • Cabeza: Grande, ancha, aplanada entre las orejas. El perfil es absolutamente plano. Un detalle importante es el pliegue en forma de V en el puente nasal, que no debe cubrir los ojos ni la nariz.
  • Ojos: Grandes, redondos, oscuros y brillantes. Están muy separados y le dan al perro esa misma expresión de «sorpresa altiva». Los ojos profundos en el hocico negro suelen ser de color marrón.
  • Nariz: La trufa es siempre negra, ancha y corta, las fosas nasales deben estar bien abiertas (lo cual es importante para la respiración).
  • Cuerpo: Corto, más pesado por delante que por detrás, con una cintura marcada. El pecho es ancho, las costillas arqueadas. Su cuerpo está sostenido por extremidades fuertes con patas redondas y planas.
  • Extremidades: Las patas delanteras son curvas y masivas. Las traseras son más ligeras. Es precisamente esta estructura la que proporciona al pekinés su característico andar «de marinero», balanceándose.
  • Pelaje: Puede tener una longitud media, sin embargo, se valoran más los pekineses con manto largo. El pelo es liso, áspero al tacto, con un subpelo denso y suave que forma una «melena» alrededor del cuello.
  • Color: El color tradicional es negro y fuego, se encuentran leonados, negros y, muy raramente, pekineses blancos. El estándar permite cualquier color y mancha, excepto el albinismo y el color hígado.

Carácter: temperamento y comportamiento de un emperador

A pesar de siglos de historia europea de la raza, los pekineses no olvidan el lujo del palacio imperial ni el trato reverente de los sirvientes hacia el perro favorito del gobernante. Esta memoria genética forma su temperamento único.

En tu casa, una mascota así entrará como dueño y exigirá el trato adecuado. No es ese perro que te traerá las zapatillas (a menos que él mismo quiera hacerlo). Él es un observador, un filósofo y un guardián de su espacio personal.

Relaciones con la familia y los niños

El pekinés elige a uno o dos favoritos en la familia, a quienes regala su devoción ilimitada. Sin embargo, la actitud amistosa del pekinés hacia los niños no significa que reconozca la primacía de sus deseos y necesidades. Si un niño le tira del pelo o lo despierta mientras duerme, el perro puede gruñir. Por eso esta raza es más adecuada para familias con hijos mayores o personas mayores que pueden dedicar al perro la máxima atención.

Particularidades del comportamiento

Si intentas reeducar al pequeño zar con limitaciones estrictas, mostrará su indignación desordenando el apartamento o ignorando demostrativamente las órdenes. El amor y la devoción de un pekinés hay que saber ganárselos. Son muy celosos. La aparición de otro animal en casa puede causar una verdadera depresión o agresión en el pekinés si siente que se le presta menos atención. Sin embargo, si se les presenta correctamente, pueden tolerar a otras mascotas, especialmente si estas reconocen la supremacía del pekinés.

Comparación con otras razas decorativas

A menudo, los futuros propietarios dudan entre varias razas. Para facilitar la elección, hemos preparado una tabla comparativa. Si te gusta la apariencia exótica, presta atención al Chin Japonés, que tiene raíces orientales similares, pero un carácter más ligero. Para aquellos que buscan un compañero más activo, puede encajar el Carlino, que, aunque es braquicéfalo, suele ser más juguetón.

Si te interesa el cuidado del pelo largo, pero quieres un perro menos terco, mira al Shih Tzu, otro nativo de las cámaras imperiales. Y para los amantes de la elegancia y las orejas de mariposa, una excelente opción será el Papillón (Spaniel Continental Enano), que supera significativamente al pekinés en capacidad de adiestramiento.

CriterioPekinésChin JaponésPapillón
TemperamentoOrgulloso, independiente, tranquiloInteligente, tierno, «gatuno»Enérgico, alegre, activo
Nivel de actividadBajo (le gusta tumbarse)MedioAlto
Trato con niñosReservado, no le gusta la brusquedadLealAmistoso, le gustan los juegos
Dificultad de adiestramientoAlta (terco)MediaBaja (muy listo)
LadridoRaro, pero fuerte (guardián)RaroFrecuente (avisa de todo)

Salud: puntos débiles y prevención

Los pekineses, como la mayoría de las razas criadas artificialmente con una apariencia extrema, tienen tendencia a una serie de enfermedades específicas. El futuro propietario debe conocerlas de antemano.

  • Sistema respiratorio (Síndrome braquicefálico): El hocico chato en los perros siempre implica dificultad para respirar, así que prepárate para que el pekinés te despierte por la noche con sus ronquidos. Los órganos respiratorios son el punto débil de su organismo. Las fosas nasales estrechas y el paladar blando alargado pueden requerir intervención quirúrgica.
  • Ojos: En la zona de riesgo se encuentran los ojos del perro, propensos a la erosión corneal crónica, una enfermedad específica de los pekineses. Debido a la cuenca ocular poco profunda, existe riesgo de prolapso del globo ocular (proptosis) ante traumas o fuerte presión en el cuello. ¡Nunca golpees a un pekinés en la cabeza y usa un arnés en lugar de un collar!
  • Aparato locomotor: El cuerpo largo y las patas cortas crean carga en la columna vertebral. Los pekineses son propensos al desplazamiento de los discos intervertebrales (hernias). Tienen categóricamente prohibido bajar escaleras solos (especialmente los cachorros) y saltar desde sofás altos.
  • Corazón: En la vejez pueden desarrollarse probremas con las válvulas cardíacas.

Es importante vigilar el microclima en el apartamento para que tu mascota no sufra de bochorno y calor. Los pekineses toleran muy mal el calor y pueden sufrir un golpe de calor en cuestión de minutos. Tampoco permitas que el perro imperial se sobrecaliente por un esfuerzo físico excesivo.

Cuidado del pelaje e higiene

La belleza del pekinés requiere sacrificios, y esos sacrificios son tu tiempo. Excepcionalmente para un representante de la raza canina, al pekinés no le gustan los paseos y prefiere pasar el tiempo en el sofá, por lo que las uñas no se desgastan en el asfalto de forma natural; hay que cortarlas regularmente.

Grooming del pelaje

Su pelo largo con denso subpelo se enreda fácilmente, así que cepilla al perro minuciosamente todos los días o al menos cada dos días. Necesitarás:

  • Cepillo de masaje (carda) para el subpelo.
  • Peine metálico con dientes largos para el pelo de cobertura.
  • Spray desenredante (para no dañar la estructura del pelo).

Presta especial atención a las zonas detrás de las orejas, bajo las axilas y en los «pantalones», donde los nudos se forman más rápido. Si este procedimiento te ocupa demasiado tiempo, puedes cortar el pelo al pekinés «tipo cachorro» o «tipo león». Sin embargo, recuerda que el corte puede cambiar la estructura del pelo. Una o dos veces al mes es necesario bañarlo, recordando la intensa muda de tu mascota.

Cuidado del pliegue

El pliegue sobre la nariz es un ambiente ideal para las bacterias. Allí se acumulan lágrimas, suciedad y restos de comida. Limpia el pliegue con un disco de algodón seco o una loción especial (¡sin alcohol!) a diaro para evitar rozaduras e infecciones por hongos. Vigila que el pliegue permanezca siempre seco.

Adiestramiento y socialización: ¿quién a quién?

Adiestrar a un chino tan orgulloso y terco es bastante difícil, ya que está convencido de la veracidad de su propia voluntad y liderazgo, no de la tuya. El pekinés no sirve, coopera (y eso, si está de humor). La educación debe comenzar lo antes posible, utilizando un enfoque cauteloso con la caprichosa mascota.

Principios clave para trabajar con un pekinés:

  1. Nada de coacción. El adiestramiento severo y los métodos duros, los gritos y el trato brusco: todo esto solo perjudicará el proceso educativo. El perro simplemente se cerrará en sí mismo o comenzará a morder.
  2. Motivación con comida. A los pekineses les encanta comer. Úsalo. Por un trozo sabroso hará «Sit», pero probablemente lo pensará un par de segundos antes.
  3. Sesiones cortas. A estos perros les aburre rápidamente la monotonía. 5-10 minutos de entrenamiento es el máximo.
  4. Socialización. Presenta al cachorro a otros perros y personas para que no crezca como un agresivo «tirano doméstico».

El éxito en el adiestramiento solo puede garantizarse con una voz tranquila y un comportamiento cariñoso del dueño. No esperes de él la ejecución de órdenes a la primera, como de un pastor alemán. Si el pekinés se acerca a ti a la orden «Ven», eso ya es una gran victoria.

Alimentación: recomendaciones clave y dieta

Es cómodo alimentar a los pekineses con pienso comercial; el contenido de las latas de carne alcanza para varias comidas, y el pienso seco es conveniente ofrecerlo al pequeño trozo a trozo (o elegir croquetas especiales para hocicos planos) para que no se atragante intentando tragar todo a la vez. Este perro debe comer en porciones pequeñas y solo comida a temperatura ambiente.

Los pekineses son propensos a la obesidad, lo cual es crítico para su columna y corazón. El control de calorías es deber del propietario. Si has elegido la alimentación natural, el equilibrio debe ser el siguiente:

ProductoProporción en la dietaNotas
Carne50-60%Ternera, pavo, conejo (el pollo a menudo causa alergia). Cruda (previamente congelada) o cocida.
Cereales20-30%Arroz, trigo sarraceno. Dar avena con precaución.
Verduras10-20%Calabacín, calabaza, zanahoria cocida.
Lácteos fermentados10%Requesón, kéfir (bajos en grasa).

El menú proteico (carne, pescado, huevos, requesón) debe complementarse con carbohidratos – arroz hervido, copos de avena, etc., así como zanahoria cruda o cocida, frutas (manzanas, peras) como golosinas. Está categóricamente prohibido dar dulces, ahumados, huesos tubulares y comida de la mesa.

Ventajas y desventajas de la raza

Antes de tomar una decisión final, sopesa todos los «pros» y «contras».

Ventajas (+)Desventajas (-)
Ideal para tener en un apartamento.Muda fuerte, habrá pelo por todas partes.
No requiere largos paseos activos (apto para personas menos activas).Ronquidos y resoplidos debido a la estructura del hocico.
Protector devoto, tiene buenas cualidades de guardia (avisa de extraños).Carácter terco, difícil de adiestrar.
Apariencia espectacular que causa admiración.Cuidado costoso (peluquería, cosmética, tratamiento).
Limpio por naturaleza.Celoso, puede no llevarse bien con los niños.

Datos interesantes sobre los pekineses

  • Salvado del «Titanic». Un pekinés llamado Sun Yat-sen, que pertenecía a Henry Harper, se convirtió en uno de los tres perros que sobrevivieron a la catástrofe del «Titanic». Su pequeño tamaño permitió al dueño llevarlo al bote salvavidas.
  • Perro de manga. A los representantes más pequeños de la raza en la Antigua China los llamaban «de manga», ya que los emperadores los llevaban en las anchas mangas de sus túnicas como calentadores vivos y para autodefensa (el perro podía saltar inesperadamente y morder al atacante).
  • Guardia de honor. Cuando el emperador moría, sus pekineses a menudo eran enterrados con él para proteger al amo en el otro mundo. Afortunadamente, esta tradición quedó hace mucho en el pasado.

Preguntas frecuentes sobre la raza (FAQ)

¿Es verdad que a los pekineses se les caen los ojos?

Suena aterrador, pero el término «caída de ojos» (proptosis) realmente se aplica a esta raza. Debido a la estructura plana del cráneo, las cuencas oculares son muy poco profundas. Un golpe fuerte en la nuca o un tirón brusco de la correa en el cuello pueden provocar el desplazamiento del globo ocular. Esto requiere intervención quirúrgica inmediata. Por eso el arnés es un accesorio obligatorio para los paseos.

¿Con qué frecuencia ladran?

Los pekineses no son «ladradores sin causa». Ladran solo por algo concreto: cuando oyen un ruido sospechoso o ven a un desconocido. Su voz es inesperadamente profunda y fuerte para tal tamaño.

¿Se puede rapar al pekinés al cero en verano?

No, es un gran error. El pelo del pekinés funciona como un termo: en invierno calienta y en verano protege del sobrecalentamiento y las quemaduras solares. Raparlo al cero altera la termorregulación y puede provocar un golpe de calor. Se puede hacer un corte higiénico, pero no afeitar la piel por completo.

Video sobre la raza

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