El Spitz Japonés, o Nihon Supittsu (Japanese Spitz), es capaz de crear un ambiene inolvidable en cualquier hogar. Estos peludos, siempre atentos y sensibles, saben perfectamente cuándo necesitas que te hagan reír o cuándo es mejor simplemente sentarse a tu lado en silencio. Si tienes niños pequeños, estos perros se convertirán en sus mejores amigos, ya que suelen mostrar una gran comprensión ante sus travesuras. Las personas mayores también adorarán al Spitz Japonés por su carácter cariñoso y nada intrusivo. La alegría de convivir con uno de estos canes está garantizada para toda la familia. A pesar de su tamaño compacto, son perros bastante serios que, con el deseo y el entrenamiento adecuado, pueden cumplir funciones de vigilancia. Lee más sobre esto en Tvaryny.
Spitz Japonés (Nihon Supittsu): breve resumen de la raza

| Origen | Japón |
| Año de primera mención | Finales del s. XIX – principios del XX (estándar de 1948) |
| Grupo FCI | Grupo 5 (Perros tipo spitz y tipo primitivo), sección 5 (Spitz asiáticos) |
| Esperanza de vida | 12-15 años (a menudo llegan a los 16) |
| Altura a la cruz | 30-38 cm (machos), hembras ligeramente más pequeñas |
| Peso | 5-10 kg (dependiendo de la altura y la complexión) |
| Tipo de pelaje | Largo, doble capa, color blanco puro |
Historia de la raza

En Europa y otros países occidentales, poca gente conoce a estos maravillosos perros, aunque la situación está cambiando rápidamente. Todavía no hay muchos criadores que se dediquen profesionalmente a ellos en nuestra región, pero estas «nubes blancas» aparecen regularmente en las exposiciones caninas y cada día conquistan el corazón de más amantes de los animales.
El origen exacto de la raza está envuelto en cierto misterio. La teoría más extendida sugiere que el antepasado del Spitz Japonés fue el Gran Spitz Alemán de color blanco. Se cree que estos perros llegaron a Japón a través de Siberia y el noreste de China alrededor de 1920. Esta ruta migratoria explicaría la gran resistencia de la raza al frío.
Durante los siguientes 15 años (hasta 1935), se importaron activamente spitz blancos a Japón desde varios rincones del mundo: EE. UU., Canadá, Australia y China. Los criadores locales seleccionaron cuidadosamente a los mejores representantes y los cruzaron entre sí con el objetivo de crear un spitz ideal y mejorado: más pequeño que sus análogos europeos, pero más robusto y elegante. Como resultado de este trabajo, obtuvimos el Nihon Supittsu moderno.
En 1948, el Kennel Club de Japón redactó el primer estándar oficial de la raza. Estos perros se volvieron extremadamente populares en su tierra natal. Sin embargo, en los años 70, el interés local disminuyó un poco debido a la moda de otras razas. Afortunadamente, para entonces ya se habían exportado ejemplares a Suecia, Inglaterra y Finlandia. Fue en estos países donde el Spitz Japonés encontró un «segundo aire» y comenzó su expansión por el mundo.
¿Con quién confunden a menudo al Spitz Japonés?
Debido a su abrigo blanco como la nieve y su típica «sonrisa», a menudo se confunde con otras razas del Grupo 5 de la FCI. No obstante, las diferencias son sustanciales:
- Samoyedo: Es considerablemente más grande y potente; es un perro de trineo, no puramente de compañía.
- Perro Esquimal Americano: Casi su gemelo, pero esta raza se desarrolló en EE. UU. y tiene tres variedades de tamaño (toy, miniatura, estándar).
- Volpino Italiano: El «primo» italiano, que suele ser más pequeño que el japonés y tiene una estructura de cabeza ligeramente diferente.
Aspecto del Spitz Japonés (Nihon Supittsu): descripción física

El Spitz Japonés es la encarnación de la armonía. Es un perro de constitución proporcionada que irradia energía y dignidad. Su principal orgullo es su pelaje blanco deslumbrante, que se mantiene erizado, creando el efecto de una «nube».
Cabeza y hocico
La cabeza tiene forma de cuña, con un cráneo moderadamente ancho y redondeado. Una característica muy importante es la transición de la frente al hocico (stop): está bien definida, pero no es brusca. El hocico es puntiagudo, pero no demasiado fino. El puente nasal es recto. Un encanto especial lo aporta su pigmentación contrastante: la trufa es pequeña, redonda y obligatoriamente de color negro intenso. Los labios, bien ajustados, también tienen un borde negro, lo que crea el efecto de que el perro está sonriendo.
Ojos y orejas
Los ojos son de tamaño mediano, en forma de almendra y colocados un poco oblicuos. El color es marrón oscuro, casi negro. Alrededor de los ojos es obligatorio el delineado negro. Las orejas son de inserción alta, pequeñas, triangulares, se mantienen verticales y miran hacia adelante. Son precisamente las orejas las que a menudo delatan el estado de ánimo del perro.
Cuerpo y extremidades
El cuello es de longitud media y musculoso. La cruz está bien definida. El pecho es ancho y profundo, con costillas bien arqueadas, lo que garantiza suficiente volumen pulmonar para una actividad intensa. La espalda es corta, recta y fuerte. El lomo es ancho. El vientre está bien recogido, lo que añade elegancia a la silueta. La cola es de inserción alta, longitud media, se lleva sobre la espalda y se enrolla en un anillo. Está cubierta de pelo largo y denso que cae en forma de abanico.
Las extremidades son rectas, paralelas y musculosas. Los pies («pies de gato») son pequeños, redondos, con almohadillas gruesas. Se prefiere que las uñas sean de color negro.
Pelaje
Es el principal adorno de la raza. El manto es doble: consta de un subpelo suave y denso (que mantiene el volumen) y un pelo de cobertura más largo, recto y duro, que se separa del cuerpo. En el hocico, las orejas y la parte delantera de las patas, el pelo es corto. En el cuello forma un collar lujoso («melena»), especialmente notorio en los machos. En las patas traseras tienen unos «pantalones» frondosos.
Carácter: temperamento y comportamiento

Los Spitz Japoneses son perros alegres, despreocupados y llenos de vida. A menudo se les llama «perros que ríen», y esto no solo se refiere a su expresión facial, sino también a su estado interior. Son muy atentos y sociables, y encuentran fácilmente un lenguaje común tanto con las personas como con otros animales.
- Apego: Son perros de compañía al 100%. Llevan mal la soledad y buscan estar simpre cerca de su dueño. No se subirán a tus brazos de forma molesta si estás ocupado, pero se tumbarán cerca para controlar la situación.
- Relación con los niños: Se llevan de maravilla con los niños, son pacientes y juguetones. Sin embargo, como con cualquier perro, los juegos deben ser supervisados por adultos.
- Cualidades de guardián: A pesar de su dulce apariencia, son excelentes «timbres de alarma». Tienen un instinto de guarda bien desarrollado y desconfían de los extraños. El spitz avisará con ladridos de la llegada de invitados, pero a diferencia de otros perros pequeños ladradores, el japonés suele callarse en cuanto entiende que los invitados son bienvenidos por el dueño.
- Inteligencia: Son perros muy listos que aprenden rápido. A menudo lo entienden todo al vuelo, pero pueden mostrar cierta astucia para conseguir lo que quieren (por ejemplo, una golosina).
Estos perros no toleran en absoluto el trato brusco; con ellos hay que ser amables pero constantes. Si buscas un perro con un temperamento totalmente diferente, por ejemplo, un cazador silencioso o una raza exótica, quizá te interese conocer al Perro sin pelo mexicano (Xoloitzcuintle) o al único perro que no ladra, el Basenji.
Ventajas y desventajas de la raza

| Ventajas (+) | Desventajas (-) |
| El pelaje repele la suciedad y no huele a «perro» | Muda intensa dos veces al año (habrá pelo por todas partes) |
| Salud robusta, son longevos | Pueden ser ruidosos (les gusta ladrar si no se les educa) |
| Tamaño compacto, ideal para piso | No toleran la soledad, pueden aullar si se quedan solos mucho tiempo |
| Aprenden fácil, orientados a las personas | Precio bastante elevado de los cachorros de raza |
| Amigables con otros animales | Requieren cepillado regular |
Salud: enfermedades típicas y prevención

Un gran punto a favor de los Spitz Japoneses es su excelente salud. Es una de las razas más sanas del mundo gracias a un amplio acervo genético y una selección cuidadosa. Apenas sufren enfermedades hereditarias graves. Sin embargo, hay ciertos puntos débiles que el propietario debe conocer:
Problemas oculares
Los ojos de los spitz son especialmente sensibles. Si entra polvo, suciedad o viento, pueden lagrimear abundantemente. Esto lleva a la aparición de «caminos de lágrimas», esas manchas rojizas en el hocico blanco. No es solo un problema estético; el ambiente húmedo es un paraíso para las bacterias.
Prevención: Limpia regularmente los ojos de tu mascota con lociones especiales (de venta en farmacias veterinarias), infusión de manzanilla o té flojo. Vigila que el pelo no se meta en los ojos.
Luxación de rótula (Patela)
Es un problema común en todas las razas pequeñas. La rótula puede salirse de su sitio, causando dolor. Generalmente se nota cuando el perro corre y de repente empieza a saltar a tres patas, para luego volver a correr con normalidad. Los casos graves requieren cirugía.
Para que el cachorro no contraiga enfermedades peligrosas a temprana edad, como el moquillo, la parvovirosis y otras dolencias mortales, asegúrate de ponerle las vacunas completas. Vigila la alimentación de tu spitz y asegúrate de que tu mascota haga mucho ejercicio; la obesidad es peligrosa para ellos.
Cómo cuidar el pelaje: el secreto del abrigo de «teflón»

A muchos les asusta el pelo blanco, pero no hay razón para temer. El pelaje del Spitz Japonés tiene una estructura única: no es poroso, sino liso. La suciedad no se adhiere. Incluso si tu perro se revuelca en el barro, basta con dejar que se seque y la suciedad se caerá sola. Solo quedará sacudir el polvo.
- Baño: No se recomienda lavar a estos perros con frecuencia (basta con 1 vez cada 1-2 meses o antes de una exposición), ya que el lavado excesivo elimina la capa de grasa protectora y el pelo se ensucia más rápido. Utiliza solo champús de calidad para perros blancos (blanqueadores, pero sin químicos agresivos) y siempre acondicionador.
- Cepillado: Es el procedimiento básico. Hay que cepillar al spitz regularmente (1-2 veces por semana) con un cepillo metálico de púas largas (la carda no sirve como herramienta principal, mejor un peine). Es mejor peinar a contrapelo («esponjar»). Durante la muda (primavera/otoño) habrá que cepillar a diario para evitar nudos detrás de las orejas y en las axilas.
- Corte de pelo: ¡Está terminantemente PROHIBIDO rapar al Spitz Japonés o hacerle cortes cortos! Esto altera la termorregulación (el perro puede sufrir un golpe de calor) y arruina la estructura del pelo para siempre: podría volver a crecer algodonoso y rizado. Solo se permite el corte higiénico: perfilar las patas («pata de gato») y la zona bajo la cola.
No olvides limpiar regularmente las orejas de tu mascota y cortarle las uñas (una vez cada 2 semanas). Si las uñas están demasiado largas, estropean el andar del perro.
Adiestramiento y socialización

Entrenar a un Spitz Japonés es un placer. Por supuesto, necesitarás paciencia, ya que el spitz puede intentar ser más listo que tú. Sin embargo, el resultado superará todas tus expectativas. Pueden aprender absolutamente cualquier truco y comando: desde «sentado» hasta números de circo complejos. También disfrutan practicando agility (pista de obstáculos) y frisbee.
Para tener éxito en el adiestramiento, usa obligatoriamente el refuerzo positivo (premios, elogios). El Spitz Japonés no puede resistirse a un bocado sabroso y cumplirá todas tus exigencias. Estos perros parecen haber sido creados para las exposiciones, para actuar ante el público y deleitarlo con sus talentos. Aprenden los comandos tras pocas repeticiones. Lo principal es no usar nunca métodos duros; el castigo físico es inadmisible. Los spitz pueden volverse temerosos, retraídos o, por el contrario, agresivos por miedo.
Alimentación: recomendaciones clave

Antes de llevarte al cachorro a casa, pregunta al criador qué está comiendo. Las primeras semanas la dieta debe mantenerse igual para evitar problemas estomacales por el estrés de la mudanza.
Dieta para el pelo blanco
El pelaje blanco del Spitz Japonés es un indicador de su nutrición. Algunos alimentos pueden causar amarilleo en el pelo o reacciones alérgicas (rojez en las patas, lagrimeo). Los dueños deben tener cuidado con alimentos ricos en cobre, caroteno o colorantes artificiales (por ejemplo, zanahoria en grandes cantidades, remolacha, piensos baratos con croquetas de colores).
La mayoría de los expertos recomiendan alimentar al Spitz Japonés con pienso seco de gama super-premium u holística. Existen líneas especiales «para perros blancos» que ayudan a mantener la blancura del manto. En este caso, tendrás la seguridad de que la alimentación es equilibrada, ya que es crucial que el animal reciba la cantidad necesaria de vitaminas.
Régimen de comidas
- 2-3 meses: 5-6 veces al día.
- 3-6 meses: 4 veces al día.
- 6-10 meses: 3 veces al día.
- A partir de 10-12 meses: transición a 2 comidas diarias (mañana/noche).
No alimentes al perro entre las comidas principales, no dejes la comida en el plato (si no se la ha comido en 15 minutos, retírala) y no permitas que el cachorro recoja comida de la calle. Y lo más importante: no le des sobras de tu mesa (embutidos, fritos, salados: es veneno para el hígado del spitz). Recuerda que el cuenco siempre debe tener agua fresca.
Datos curiosos sobre la raza
- El Spitz Japonés es una de las pocas razas desarrolladas en Japón no para la caza o la pelea, sino exclusivamente como compañia.
- En su tierra natal, a veces llaman a esta raza en broma «conservador de energía». En casa pueden ser tranquilos como un gato, pero en la calle se convierten en un huracán.
- El instinto de caza es prácticamente nulo en esta raza. Pueden perseguir a un pajarito por juego, pero es improbable que le hagan daño. Esto los convierte en amigos ideales para los gatos domésticos.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿El Spitz Japonés suelta mucho pelo?
Sí, dos veces al año (muda estacional) pierden el subpelo abundantemente. En ese periodo hay que cepillar al perro a diario, o tendrás «nieve» por todo el piso. Entre mudas, la caída de pelo es escasa.
¿Son muy ladradores?
Tienen voz y avisarán si hay invitados. Sin embargo, a diferencia de otros spitz, los japoneses no tienden a ladrar durante horas sin motivo. Si el perro ladra constantmente, es un fallo en la educación o está aburrido. También puedes probar a pasear más con él para que se canse.
¿Es una raza apta para alérgicos?
A pesar de no tener olor, el Spitz Japonés no es una raza hipoalergénica. Tienen un subpelo denso, y tanto la caspa como la saliva pueden provocar alergia. Antes de comprar uno, asegúrate de pasar tiempo con perros adultos del criador.
